Globovisión

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Cerraron Globovisión pero la necesidad de estar informado en estos tiempos turbulentos sigue ahí. ¿Se acaba el río porque se le tranca el cauce? Si el río es lo suficientemente fuerte se abrirá paso por otra parte. A lo mejor primero se empozara pero eventualmente seguirá su curso que no será el mismo de antes ni en exactamente la misma dirección pero seguirá fluyendo. Lo importante de un río es que fluya.

Por lo tanto estoy seguro de que esta infinita frustración de la mayoría encontrará otro canal para manifestarse. Más temprano que tarde.

En esta época de Internet es muy difícil para los gobiernos controlar todos los canales. Tienen el monopolio radioeléctrico, lo cual no es poco, pero la Internet en Venezuela hasta ahora es libre. Ni siquiera en China tienen un control absoluto sobre la Internet ya que cualquiera puede bajarse programas que hacen el bypass de la enorme muralla china (o firewall) que tienen allá. Me consta.

Yo no veo Globovisión porque no vivo allá pero igual estoy enterado de todo. La gran mayoría de la información me viene por Internet (y no precisamente por la pagina de Globovisión). Así que mas allá de arrecheras, todas legitimas, esto es otra raya mas para ese tigre obeso y despótico que es el Estado Venezolano. Estratégicamente además es una gran estupidez cerrar un canal, porque vamos a estar claro que la partida de Alo Ciudadano es un cierre disfrazado, cuando se controla la vasta mayoría de los medios de comunicación. Es un bocado menor que se le terminará atragantando a este tigre de papel. Pero bueno, de estas lumbreras galácticas nunca he esperado nada inteligente.

Las dictaduras suelen tomar pésimas decisiones. La mejor prueba de que esto es una dictadura, es decir de que aquí no hay mandatarios sino mandantes, es que cualquier costo político por las malas decisiones tomadas no lo pagan la sarta de inútiles del alto y medio gobierno, sino el pueblo. Esto es típico de las dictaduras. Ni siquiera de las democracias imperfectas porque siempre en éstas hay un mínimo espacio para la disidencia interna (léase el juicio netamente adeco a CAP II). Y esta transferencia de costos políticos del gobierno y sus políticos (y en Venezuela sobre todo de esta capa verde y mugrienta que representa lo militar) a la sociedad en donde se transforma en costos sociales y económicos se da sin mayores tropiezos gracias a este integrismo político. Resulta además altamente paradójico el hecho de que el pueblo coma tanta mierda cuando son estos los que, todavía en este país, dan un mandato a través de elecciones libres y secretas.

Por el otro lado con este integrismo político siempre llegan pésimas decisiones o circunstancias adversas de alguna manera generadas por la misma dinámica cerrada y dogmatica de estos regímenes. No voy a dar ejemplos de estas malas decisiones e ideas del chavismo porque consumiría toda la memoria en los servidores disponibles en Internet. Decisiones catastróficas que eventualmente pudieran hacer que el castillo de naipes se desmorone. La mayor de todas estas chapucerías fue la muerte de Chávez no por la muerte de la cual nada sabemos y nada podemos hacer, sino por haber instigado el culto a su personalidad y atado el destino de esta nación a su persona para luego morirse en dos peos. ¡Gran error estratégico del Comandante Alfa y Omega! ¿Quién lo está pagando? No será su prestigio que sigue intacto considerando la mega plasta de gobierno que lideró. Lo está pagando es el pueblo.

¿Será el cierre de Globovisión otra chapucería que pueda dañar a este régimen? Las cosas muchas veces tienen consecuencias inesperadas cuyo impacto es desproporcionado a la causa original. Un Cisne Negro según el señor N. Taleb.

Amanecerá  y veremos.