Maduro

10999998-primer-plano-de-platano-podridoNo conozco a Maduro así que si fuera Chavista lo primero que me preguntaría sería es ¿quién es este señor?, ¿cómo piensa?, ¿a quién le responde? Más allá del vinculo emocional con el líder muerto hay que saber quién es de verdad este señor. Las estructuras están montadas para que el poder este concentrado en la figura del presidente así que poco importa con quien se reúna y quien lo asesore. A la final el hará lo que le venga en gana a pesar de la sombra mística de Chávez… hasta que lo dejen, no el pueblo sino los milicos y quizás los barbudos malolientes que por ahora lo tienen como delfín.

Lo que de verdad importa es lo que motiva a este señor, lo que le mueve el piso, como piensa y como toma decisiones. Esto es una gran incógnita. Al menos para mí.

En mi opinión y por lo que he visto Maduro es un tipo sin brillo, flojo, blandengue, flatulento, sin ningún peso especifico. Un tipo bien mediocre pues que está donde está porque le llevaba las maletas y el proverbial cafecito al jefe. No es el único que sabía lamer bien las botas pero sí es el único de una larga lista de jalabolas que se ganó la confianza de los barbudos apestosos que era el cuadrito que hacía falta rellenar para escoger al heredero de los jemeres rojos.

Esta es mi opinión y esto es lo que él proyecta sin embargo el verdadero Maduro (que desconozco completamente) puede ser una persona diametralmente opuesta. Hago énfasis en el “puede ser”; hay personas que son simplemente buenas para nada. Eso de que todo el mundo es bueno en al menos una cosa sirve como material para libros de autoayuda y películas de Hollywood. Hay gente que literalmente no sirve para nada. Ser un buen y leal jalabolas no cuenta. Maduro pudiera ser muy bien una de estas personas que francamente no tengo nada en contras de ellas mientras no estén en posiciones de poder donde puedan tomar decisiones que afecten negativamente a mí, a mi familia y a mi comunidad.

Ni siquiera sirve para mentir. Todas estos baches en su persona Maduro los llena con mentiras, recurso psicosocial más viejo que el hombre mismo, pero es ahí donde está la *gran* diferencia con su exjefe. Mientras que Chávez era un mentiroso profesional, un experto en el arte de engañar a las masas, a Maduro se le ven las costuras por todas partes. ¿Signo de honestidad o integridad por eso de “que le es muy difícil mentir”? Más bien es signo de incompetencia  y otras limitaciones intelectuales y espirituales. Si fuera por él…

Por lo que se ve si con Chávez Venezuela quedó en la ruina con Maduro, de ganar, vendrá el estadio superior de la destrucción y la decadencia. Ya ni digo que saquen las alpargatas.

La maldición de los Moais

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Jared Diamond es uno de los divulgadores científicos que más aprecio. Sin entrar en el ateísmo fanático de un Richard Dawkins ni en las elucubraciones indemostrables (empíricamente) de un Hawking, los libros de Jared tienen un gran impacto en la mente porque si bien miran en el pasado remoto, las consecuencias de lo que nos devela se sienten como una bofetada en el presente.

“Guns, Germs and Steel” es un libro fantástico porque demuestra dos cosas fundamentales a mi parecer, la primera es que el éxito o no de las civilizaciones no tiene nada que ver con la raza o la etnicidad. Para algunos esto sonará obvio pero por ahí afuera todavía hay mucho racista con pretensiones científicas y esta mezcla de ciencia y raza ha causado enorme daño a la humanidad como quien conozca un poco de la historia europea del primer tercio del siglo pasado estará de acuerdo. Lo segundo que demuestra vía desmonte epistemológico de lo anterior es que sí hay determinismo geográfico, no solo a nivel de latitud sino de altitud, cuando de explicar la suerte de las civilizaciones se trata.

Empiezo hablando de este señor no porque quiera resaltar lo jodido que lo tenemos para salir de este subdesarrollo dadas nuestras coordenadas geográficas, sino mas bien por los paralelismos que he encontrado entre la Isla de Pascua y Venezuela.

Jared ha empleado parte de su carrera estudiando pueblos ancestrales como los de Nueva Guinea pero también otras culturas como la de los Rapa Nui quienes supuestamente fueron los primeros pobladores de esta Isla.

Es bien conocida y documentada la historia de estas gentes. Polinesios en su origen tenían una estructura de clases rígida con su cacique llamado ariki que dominaba a otros clanes con sus respectivos jefes. Su mayor manifestación cultural y que es lo que ha sobrevivido hasta estos días son los famosos Moais para los cuales no escatimaron ni esfuerzos ni recursos en erigirlos. Jared sugiere que hasta el canibalismo surgió en la isla después del periodo Moai debido a la degradación ambiental y la extrema deforestación que sufrieron. Recordemos que para transportar a estas moles de vanidad se requerían cientos de troncos que solo podían venir de los bosques de esta isla. Sin árboles no podían construir botes para pescar. Sin pesca no comían. El resto es historia. Hoy en día es una isla totalmente árida lo cual resulta paradójico considerando que la mayor palma del mundo para la época, la Paschalococos, prosperaba en la isla.

Lo anterior es una historia muy larga hecha corta. Más allá del daño infligido al medio ambiente los que peor lo pasaron fueron los humanos. La población decreció vertiginosamente luego de hambrunas, explosiones sociales y guerras. Los Moais en si mismo eran como especies de tótems de la guerra, tal cual como las marchas que de uno u otro lado asolan estas calles. En 1888 Chile se anexa la isla.

Lo que sucedió en esas islas fue un cataclismo ecológico. Un apocalipsis contenido cuyos únicos testigos fueron estas moles de piedras que ante tanto horror hasta los ojos perdieron.

¿Y que con Venezuela? Si bien de esta isla se pueden extraer lecciones para el mundo que tenemos en general, es Venezuela lo que me atañe. Aquí acabamos de terminar de esculpir uno, el más grande de un tiempo hacia acá y en donde empleamos todos los recursos y todas las energías habidas y por haber. Nos quedo bien chévere, tanto que han venido caciques de todos los rincones a verlo. Pero hay Moais mas viejos y que por lo mismo se han enterrados más en la mente de los habitantes de este territorio por lo cual pasan desapercibidos. Porque solo se les ve una parte creemos que son pequeños pero en verdad son gigantescos. La gasolina gratis es un Moai del tamaño de un iceberg. La pretensión de que Venezuela debe ser una potencia a juro es otra. La igualdad ante todo (igualdad no es lo mismo que justicia) es otro más. Pudiera seguir pero el punto es que muchos recursos y tiempo se llevan perdiendo en cosas que no son sostenibles y que no aportan nada. De Moais no vive el hombre.

Es cierto que en la Isla de Pascua habían ciertos desequilibrios ecológicos mucho antes de que sus habitantes empezaran con los Moais. Al fin y al cabo era (es) una isla en el medio de la nada y sin duda que los Moais fueron la estocada final para esta pobre isla. Traigo a relucir esto para los que piensan que “Venezuela aguanta que jode. Es un país muy rico y noble”. Si no nos incluimos bien, de seguro habrá Tepuyes cuando el último humano haya dado el último suspiro en este rincón del Universo, pero si nos incluimos como parte del medio ambiente, como parte de la ecología de este territorio, como debe ser en verdad, entonces no estoy seguro que “Venezuela aguante que jode”. Estamos en un punto de inflexión, tenemos grandes desequilibrios como sociedad a pesar de 14 años de Socialismo del s. XXI y quizás ya cierto daño sea irreversible. Vivo en un país lleno de Moais y lo que menos quisiera es tener que acostumbrarme al sabor de la carne humana.

La importancia de llamarse neto

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Sin duda alguna que se hicieron cosas buenas pero tal cual como cuando uno ve el estado de cuenta bancario no solo se ven las entradas, o las salidas, uno ve el balance, el neto. Y el neto en mi opinión de estos 14 años es altamente negativo.

Se dice que Chávez le dio voz, cara, identidad, cuerpo y espíritu a los “intocables”. Bien, pero para esto no hace falta hacer una revolución, ni concentrar poder. No hace falta ni siquiera ser presidente.

Bob Marley, la Madre Teresa de Calcuta, Oprah, Bod Geldof, Bono y tantos otros también a su manera le dieron cara y voz a los olvidados del mundo. Bono le recordó a Occidente que África existía y todavía tenía problemas. Bill Gates a punta de billete ha erradicado unas cuantas enfermedades. Podría seguir.

Se nos olvida que para el cargo de presidente se elige es a un presidente, a un estadista, no a un showman. Chávez fue un showman superdotado pero un pésimo gerente. Recalco lo de pésimo. Pocas veces he visto en mi vida tanta incompetencia junta porque no solo lo era el sino todo su alto, medio y bajo gobierno. El hecho de que su pequeño mausoleo allá en Barinas aun no esté listo es tragicómico pero es reflejo de lo que digo.

Elevarle la autoestima al venezolano es necesario pero no es suficiente para construir una nación. Así lo que se construyen son regímenes personalistas pero una nación es algo mucho más complejo. Aquí en Venezuela hay muchos invisibles que Chávez les dio cuerpo y espíritu, a su manera, y esto se agradece porque no se trata solo de vanidad sino de existir, de ser alguien. De ahí los votos y la idolatría. Pero con esto no se come señores y recalco esto no es nación, esto es de donde se parte hacia algo, mas nada.

También hay muchos, muchísimos, que sin necesidad de ninguna identidad y con la autoestima bien alta les entra un frescor, y quién sabe si hasta se les sale unas gotitas de pipi, cuando ven que vinieron sopotocientos jefes de estado al funeral, cuando ven la cobertura mediática global que ha tenido el finado, cuando ven los desfiles y las marchas, cuando van al exterior y a la pregunta:

“where are you from?”

“I’m from Venezuela”

“oh wow Chavez, strong man, fantastic leader! He has cojones!”

Sin saber un coño de nada. O como cuando en Beirut saliendo del aeropuerto vi la valla más grande entre tantas otras con la foto de Chávez y unos textos en árabe que nunca sabré que significaban pero que luego averiguando supe que era una valla de Hezbola. A mí me dio asco pero muchos, porque lo sé, llenos de orgullo pensaran “coño es que Chávez puso a Venezuela en el mapa. ¡Que hablen de nosotros aunque sea mal nojoda!”

Esto es vanidad, chovinismo, onanismo mental. Es lo más abundante que tenemos después del petróleo. Con esto tampoco se construye una nación ni se come. Esta paja mezclada con guano es lo que constituye la estructura mental de muchas personas en este país que ante la evidencia objetiva de que el neto de estos 14 años ha sido negativo, de que Chávez deja un país mucho peor de cómo lo encontró, solo suspiran “sí pero Venezuela ahora la toman en cuenta”. ¿A dónde por favor?, ¿que alguien me explique adonde? Que el taxista paquistaní en NYC que nos hace la carrera conozca quien es Chávez no significa que nos “toman en cuenta”.